Escudo Salta

 
 
 

Mendiguren: "Me niego a la lógica amigo-enemigo"

Fecha: 12/09/2012 00:00:00 | Categoria: Escudo Salta
El empresario exhortó a sus pares a no confrontar con el Gobierno y a defender la política industrial

Fue un intento de reivindicación personal y sectorial. José Ignacio de Mendiguren, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), cerró el seminario Pro Textil 12, que se desarrolló ayer en la Rural, con advertencias que sonaron, al mismo tiempo, autorreferenciales: la necesidad de no volver a un pasado "neoliberal" y de saber manejar el momento político. "Me niego a entrar en el amigo-enemigo, blanco-negro. Cuando uno entra en esa lógica, desaparecen las ideas", dijo.

Lo escuchaban pares. Y la alusión a esa dialéctica venía a cuento en un foro pródigo en elogios al modelo económico y, a tono con el signo de los tiempos, también crítico de la cobertura que algunos diarios le han dado a la actividad del sector textil. La Fundación Pro-Tejer, presidida por Marco Meloni y organizadora del encuentro, eligió a tales efectos a dos periodistas: Daniel Tognetti y Javier Romero, del programa televisivo oficialista Duro de Domar. Hubo entonces cuestionamientos e ironías sobre artículos de LA NACION, Clarín y Perfil. Una panzada para algunos funcionarios asistentes como Juan Manuel Abal Medina, jefe de Gabinete, o Carlos Tomada, ministro de Trabajo.

Los empresarios les atribuyen a algunos medios poner el acento en el aumento de los precios de la ropa sin considerar que parte de esas alzas (un 40%) corresponde a los precios del alquiler en los shoppings y al financiamiento de los bancos. Lo que Pedro Bergaglio, presidente de la Cámara del Sweater, llamó ayer "La tajada del león".

Mendiguren, que habló último, exhortó entonces a todos a evitar "un péndulo" en la política económica. Es decir, una vuelta a otros tiempos, y a no forzar esa regresión con comentarios acerca de que "está todo mal", que atribuyó a algunos de sus pares.

"Ojo, que generamos mucha resistencia, porque hay una campaña permanente de desprestigio -empezó-. El neoliberalismo, muy hábilmente, lleva a los analistas a Harvard y arremete: somos los que queremos volver al Ford Falcon, al helado Laponia, a la patria contratista. Incluso los industriales de nuestra edad, en algunos casos, no lo han entendido del todo", dijo, y recordó su paso por la gestión pública, en 2002: "No había cola para ser ministro. Está en el Guinness: nunca se conoció un ataque tan directo sobre una sola persona. Yo era el culpable hasta de los muertos del Posadas. La prensa que veíamos recién instaló eso. Casi me tengo que ir del país por esa pelea que di. Había que atacar al monstruo".

Dueño de Texlona SA, el líder fabril se mostró partidario de que la CGT tuviera un conductor "industrial" y emprendió contra uno de sus últimos críticos: Jorge Castillo, administrador de La Salada. "El otro día escuchaba al CEO de La Salada explicando el idioma de Cavallo. Atribuía a Mendiguren haber pesificado las deudas y licuado los pasivos. Dije: ¡Está Mingo dándole letra! Fue la primera vez que se salió de una crisis así sin seguro de cambio".

Advirtió entonces sobre los peligros de decir que "está todo mal". Aunque, admitió, hubiera problemas. "Yo sé que Guillermo [Moreno, secretario de Comercio Interior] a veces nos traba algunas cosas. Pero ¿se acuerdan de cuando íbamos con changuitos protestando por lo importado? ¿Se acuerdan de que hubo un ministro que dijo La mejor política industrial es que no haya política industrial?"

Después alentó a pedir los préstamos que el Gobierno les exige a los bancos para las pymes, todavía sólo en el 10% del monto que pretendía la Casa Rosada. "Vayamos a los créditos. Se han hecho cosas en materia financiera que nunca hubiéramos soñado. ¿Se acuerdan de Pou, de Roque Fernández? Esto nos parece un sueño. Lo peor que nos podría pasar es que estos créditos fueran un fracaso. Demostremos que esto fue un éxito. La Presidenta fue muy clara: no es un tema puntual, es un tema estratégico. Demostremos que somos eficientes."

Y volvió sobre su gestión en 2002. "No me quedan dudas de que ese período nos va a orgullecer. Pero a mí me echaron de la UIA. Estábamos confundidos porque era 2003 y creíamos que ganaba Menem".

 

Esta Noticia fué visitada: 811 veces. | Fuente de Información: la nacion.com

 
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